Una cita sin alcohol aún puede sentirse como una cita
Quedar para tomar algo es una opción fácil y habitual, pero no es la única manera de pasar tiempo juntos. Quizás quieras despejar la mente, cambiar de rutina o simplemente hacer algo que te guste más. No hace falta dar explicaciones dramáticas.
Elige una actividad que te permita disfrutar
Prueben con un café, un paseo, una visita a un museo o una comida en un lugar que les guste a ambos. Una actividad compartida puede servir de puente para la conversación cuando los nervios empiezan a aparecer. Asegúrense de que el plan se ajuste a la comodidad y el presupuesto de cada uno.
Diga su preferencia simplemente
“Prefiero no beber alcohol esta noche” es suficiente. Si la otra persona insiste, puedes repetirlo sin justificar tu decisión. La atracción y la conexión no tienen por qué medirse por la cantidad de alcohol que se bebe ni por la rapidez con que la cita se vuelve íntima.