Hacer ejercicio después de los 40: Un punto de partida sin presión
Quieres tener más energía, pero la idea de un cambio radical en tu rutina de ejercicios te cansa antes de empezar. El ejercicio no tiene por qué convertirse en una segunda ocupación. Empezar con algo manejable te facilitará retomar la actividad física mañana.
Elige algo que puedas repetir
Una caminata, nadar o una clase para principiantes pueden ser más adecuadas para tu estilo de vida que un programa exigente. Progresa gradualmente y elige una actividad que disfrutes. El ejercicio regular favorece la salud en general y, en ocasiones, puede ayudar con los problemas de erección, pero no garantiza un resultado sexual específico.
Respeta tu punto de partida
Si presenta síntomas, alguna afección médica o dudas sobre la seguridad de la actividad física, consulte con un profesional. Preste atención a los cambios cotidianos, como su estado de ánimo o la facilidad para moverse, en lugar de preocuparse por su vida sexual después de cada entrenamiento. Se trata de crear un hábito, no de prepararse para un examen.