Una conversación semanal para cuidar tu bienestar
Tienes la intención de cuidarte, pero las semanas se esfuman entre el trabajo y los recados. Un breve recordatorio puede ser suficiente para que lo tengas presente, sin que se convierta en un formulario más que rellenar. Piensa en ello como una oportunidad para darte cuenta de cómo estás antes de que todo se vuelva urgente.
Haz tres preguntas comunes
¿Cómo he dormido? ¿Qué me ha quitado energía? ¿Qué he disfrutado? Si te comunicas con tu pareja, túrnense para escuchar. Pueden hablar de intimidad cuando quieran, sin que la frecuencia sexual sea el criterio principal de la semana.
Elige un pequeño siguiente paso
Quizás necesites acostarte más temprano, ayuda con alguna tarea o una cita para tratar un problema recurrente. Define el siguiente paso de forma específica y realista. Puedes revisarlo la semana siguiente; lo importante es prestar atención, no alcanzar un nivel de bienestar perfecto.